No recuerdo haberte abrazado tanto, como en estos días.
Haberte besado las manos y la frente y haberte mimado con tanto amor.
¿Habrá sido por mi / tú estilo que eramos pocos expresivos en nuestra corporalidad?
Mirá, a lo mejor la vida nos tenia reservado para este momento final, la cataratas de besos y mimos que nos debíamos.
Y decirnos una y mil veces que nos amamos.
Descubre más desde Opiniones al margen
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
